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miércoles, 25 de mayo de 2011

LIVE Camino de Santiago: La Compostela, en el bolsillo

Veinticinco días después de partir por los valles navarros, desde esa colegiata de Roncesavalles que ambicionaría cualquier gran ciudad, el peregrino Víctor cruza el umbral del pórtico de la Gloria. Hoy las doce, nuestro protagonista asistía preso de la emoción y tras ser estorbado por algún que otro turista, a la misa del peregrino en la catedral de Santiago de Compostela. Qué decir, pues que duele de envidia no ser quien escribiera estas líneas de primera mano desde el lugar de los hechos.

Vigesimoprimer día: 21 de mayo de 2011, O Cebreiro- Samos

Primera jornada íntegra por Galicia. La bajada primera conduce hacia Triacastela. Valles, subes y bajas, paisajes idílicos, reflexión estimulada. El camino gallego es benigno en lo meteorológico pero complejo para los maltrechos pies. En Samos el albergue vecino al hermoso monasterio da cobijo tras otros 37 kilómetros.

Vigesimosegundo día: 22 de mayo de 2011, Samos- Portomarin

Otro día de orografía que castiga. Otros 37 kilómetros atravesando campos, bosques y pequeñas aldeas, que como gallegas que son, pasan desapercibidas por no gozar de límites muy definidos. La cruzar el Miño se arriba a la base de Portomarin. Arriba la eterna vigía, el templo de San Nicolás, rehecho piedra a piedra, espera al caminante.

Vigesimotercer día: 23 de mayo de 2011, Portomarin- Melide

Tercer día cubriendo consecutivo 37 kilómetros, aunque no sabemos si exactos. La tema está muy, pero que muy próxima. Una jornada cuya dieta estuvo basada en producto autóctono: el pulpo. Cefalópodo para comer, merendar y cenar. Pequeñas aldeas a la vera del camino, aunque ninguna de la dimensión de Palas do Rei.

Vigesimocuarto día: 24 de mayo de 2011, Melide- Arca

El paisaje cambia. El clima atlántico hace mella y los bosques de eucaliptos acogen al senderista. Son 34 kilómetros de sube y baja, atravesando Arzúa, y oliendo ya el objetivo. Santiago está a menos de 20 kilómetros.

Vigesimoquinto día: 25 de mayo de 2011, Arca- Santiago de Compostela

Este día da sentido a las más de tres semanas que han transcurrido desde que se partiera de Navarra para atravesar España de forma paralela a la Cordillera Cantábrica. Jornada marcada por las emociones. Último alberge, último cordaje del calzado sobre los castigados pies, último amanecer... cuando se atraviesa el umbral del Monte do Gozo se sabe muy cercano al final. Primera perspectiva de las torres de la catedral santiaguesa cuasi al amanecer. Un puñado de tierra a la saca, promesas pesan, y descenso lanzado hacia la gran meta. La entrada por Alameda y la Rúa do Franco conduce a través de Fonseca hasta la Plaza del Obradorio, punto y final a los postreros 18 kilómetros. En la gran ágora aún restos de las manifestaciones del 15 M, adivinadas por lo empañado de la mirada. Atravesar el pórtico de la gloria, y adentrarse en ese gran templo, tras pasar lo pasado y caminar lo caminado, no deja indiferente a nadie.

La Compostela es tuya. Olé tus cojones. 

viernes, 20 de mayo de 2011

LIVE Camino de Santiago: Al fin Galicia

Afrontamos el último tramo, quedan escasos siete días, y la mejor seña de que el camino sigue adelante y con el final cada vez más cercano es que Galicia ya está bajo los pies.

Decimooctavo día: 18 de mayo de 2011, Rabanal del Camino- Molinaseca

Desde la Pedraja, para acceder a Castilla desde la vecina La Rioja, la senda no se encaraba hacia el cielo. Desde Rabanal se aborda el último tramo de Foncebadón en cuya cima se yergue la cruz de hierro, otro de los lugares emblemáticos de la ruta. Ante la posibilidad de lluvia se acelera el paso, no conviene dar tregua al ritmo y el descenso a Molinaseca se hace durillo, tramos pedregosos, tendones tensionados y recarga de gemelos. No obstante hay lugar para el cotilleo en Manjarín y su comuna templaria, para ver cómo en los tiempos que corren lo virginal parece tener su lugar. Más adelante, el final de los 37 kilómetros, otra de las joyas, Molinaseca entramado de estrecho urbanismo, idílico puente en el río donde el remojo de los maltrechos pies es obligatorio.

Decimonoveno día: 19 de mayo de 2011, Molinaseca- Villafranca del Bierzo

En una jornada el casi ancho de El Bierzo. A puertas de Molinaseca la capital Ponferrada, paso a hurtadillas por los contornos de su emblemático castillo templario y sucesión de pueblos bercianos, Cacabelos, Camponaraya y Funetesnuevas con su capillita dedicada a un cristo del siglo XV. Al final de los 37 kilómetros la polvorienta senda, en medio de viñedos y viñas, muere a los pies del ábside de la iglesia de Santiago de Villafranca, esa pequeña Compostela de tejados pizarrados y excelentes templos. El albergue, a la salida de la población, marca el inicio de la etapa más dura de las tres semanas de camino.

Vigésimo día: 20 de mayo de 2011, Villafranca del Bierzo- O Cebreiro

Ella subida a Piedrafita es reconocida como el punto más duro del camino. Duro en lo orográfico, pero también en lo físico pues los pies, las plantas, los dedos, presentan la huella del recorrido. Primeras subidas casi de inicio, pero nada comparable a unos cuatro kilómetros asfaltados que te llevan al límite. Luego sigue la subida, y no para hasta travesar la piedra que marca: Galicia. Al olor de las nuevas tierras, se despide El Bierzo, con todo su esplendor a las espaldas. Queda poco para O Cebreiro, otro de los grandes momentos. Población de albergues y bares, pero también de pallozas, esa arquitectura tan peculiar de una zona donde el clima endurece. Han sido otros 30 kilómetros, los más duros.

miércoles, 18 de mayo de 2011

LIVE Camino de Santiago: Tierra de Campos, Páramo,... a las puertas de El Bierzo

Sigue el periplo por León, la provincia de un servidor, donde un nudo te imprime la entrada del estómago.

Treceavo día. 13 de mayo de 2011, Carrión de los Condes- Sahagún de Campos

Es posiblemente el tramo más sencillo del camino por lo plano de su perfil. Asustan el sol, el calor y muchas veces el viento, pero se sobrelleva con la fácil orografía de la tierra de campos. Son 40 kilómetros que permiten entrar en León donde recibe la enladrillada Sahagún de Campos, una de las localidades más emblemáticas de la ruta merced a sus campanarios mudéjares, esbeltos, no muy altos, pero vigías de los peregrinos. Ahorillados a uno de ellos, el de San Lorenzo de ubica el alberge. Convendría por eso cuidar más esas maravillas en ladrillo, en ocasiones transmitiendo cierta dejadez.

Catorceavo día. 14 de mayo de 2011, Sahagún de Campos- Masilla de las Mulas

Giro a la derecha sobre el mapa. La ruta toma camino paralelo a la antigua carretera de Valladolid con una sucesión de pueblos bajos, diseminados y de tamaño humano. Se llega al Esla, y aquí Mansilla de las Mulas, ciudad amurallada, tamizada en abobe, tan usual en la zona. Bonita, pequeña, en torno a una plaza central y con el atractivo de una calzada romana. Buen momento para darse cuenta de que ya se ha atravesado la mitad del camino. Se quemaron otros 34 kilómetros.

Quinceavo día. 15 de mayo de 2011, Mansilla de las Mulas- León

A puertas de una de los grandes hitos de la senda, León, conviene reducir el kilometraje, hasta los 17, para visitar con calma la urbe leonesa. Su origen romano no disimula ese candelabro transparente multicolor que emerge por medio de su caserío, es la pulcra leonina, la catedral, la de mejores vidrieas e inexistentes tapiales. Cerca otro alto, Sant Isidoro, la obra total del románico: iglesia, colegiata y panteón real con esas pinturas que nos explicaron la rutina de hace mil años.

Decimosexto día: 16 de mayo de 2011, León- Hospital de Órbigo

Dejamos la tierra de campos, entramos en el Páramo, entremedio de León y Astorga. Se sale desde el Hostal de San Marcos, esa horizontal pieza plateresca que vio los peores momentos del crítico Quevedo. A la salida, la Virgen del Camino, cubista obra de Subirachs. El final del día, de los 31 kilómetros marcados, uno de los puentes más bonitos de la flecha amarilla. El de Órbigo, aún disimulado por en andamiaje pero evocando el paso honroso cuando el pueblo prepara aún ese puñado de justas que lo viste de fiesta a principios de junio.

Decimosétimo día: 17 de mayo de 2011, Hospital de Órbigo- Rabanal del Camino

La senda es llana, pero por poco tiempo. Astorga, la puerta de la maragatería, fantástica muralla aupada por su palacio episcopal de Gaudí y catedral de transición. La ergástula, calzada romana, mantecados, la mejor cecina, una tierra castigada por el viento y el frío, pero premiada con el atractivo de saberse atractiva. Y es que desde aquí la senda ya no es una “perita en dulce”. A la salida Castrillo de los Polvazares, urbanismo de Y como tanto gusta en el camini jacobeo. Empieza el camino a subir hacia el alto anterior al Bierzo. Otros 37 kilómetros para el cuerpo.

viernes, 13 de mayo de 2011

LIVE Camino de Santiago: Larga, ancha y seca Castilla

Salvado el lapso de unos días de cierta incomunicación, seguimos en contacto con el peregrino hacia el fin del mundo. Pretendemos recuperar la normalidad. En ello estamos.

Séptimo día. 7 de mayo de 2011, Nájera- Santo Domingo de la Calzada

Paseo cómodo entre viñedos. Tramo corto de unos 25 kilómetros, pecada minuta para las semimaratones a pie que han precedido la ruta. La lluvia aparece por primera vez pero no detiene el paso. Entrada en uno de los emblemas del camino hacia el este, Santo Domingo de la Calzada, uno de los santos, a su vez, patrono de las mejores leyendas del jacobeo. Como esa que habla de la “gallina que pió después de asada” y es que pasear por su catedral, torre de Babel de estilos, oyendo el gallo entremezclado con la música de ceremonias dota el lugar de una magia indescriptible. Realmente singular.

Octavo día. 8 de mayo de 2011, Santo Domingo de la Calzada- Villafranca de Montes de Oca

La senda mira hacia el cielo. La Rioja queda poco a poco en la cuneta, el camino sube penosamente. 35 kilómetros más, a cada uno que pasa un viñedo menos, llamamos a las puertas de Castilla. Las ampollas surgen y fastidian, incluso algún gemelo pide guerra. Ayayay. Primeros momentos de crisis. No creemos que deban ser un problema. La subida a ese segundo gran alto del camino, la Pedraja, queda a la mitad. Para otro día la otra.

Noveno día. 9 de mayo de 2011, Villafranca de Montes de Oca- Burgos

Esto es Castilla y en primavera. Ruta verde, despoblada, goteo de poblaciones, una cada unos tantos kilómetros. San Juan de Ortega justo despierta al paso y al crujido de las cigüeñas. Es temprano y su templo románico se halla cerrado. Por delante la famosa Atapuerca, pero no el yacimiento, sino la población. La entrada en Burgos se hace pesada entre polígonos pero merce la pena. Al final de los 32 kilómetros la pulcrísima catedral satisface el esfuerzo. Entrelazado en piedra como pocos se han visto. Capilla del Condestable, claustro bajo, ...

Décimo día. 10 de mayo de 2011, Burgos- Ontanos

Salir temprano conlleva riesgos. A las seis y media de la mañana amanece en el albergue. Con ello el Hospital del Rey y las Huelgas pasan por el lado sin más disimulo que el perfil quebrado de los primeros rayos del sol a nuestra espalda. Camino llano de solemnidad. Mucho calor, sombras escasas. Castilla abre las puertas a lo mejor de la primavera. Posiblemente el buen tiempo no sea perenne, pero conviene disfrutarlo en cuanto sea posible. Ahí quedan otros 30 kilómetros.

Undécimo día. 11 de mayo de 2011, Ontanos- Fromista

Como diría ese crítico televisivo, ahhhh, estmaos camino de Fromista. El desayuno antes en Castrojeriz tras dejar el zaguán de San Antón, el convento ruinoso y en ruinas. Canal de Castilla cruzado, presencia ante el rollo de justicia de Bobadilla y sí, Frómista, donde por dos veces se entra en San Martín, otro de los elementos clave de la ruta, emblema por defecto. La tarde con amiguetes, en entorno bodeguil y asando choricetes. Todo es poco tras 36 kilómetros.

Duodécimo día. 12 de mayo de 2011, Fromista- Carrión de los Condes

Otro día denso de contenido y plano de forma. Sólo 20 kilómetros por delante. Villasirga espera, aunque con la iglesia, qué portada doble, por Dios, andamiada. Poco después Carrión de los Condes y la lección de escultura de Pantocrator, si bien San Zoilo y Santa María del Camino cierran el círculo.

Y en estas estamos. Cerca de la mitad, los teóricos hablan de Sahagún como el ecuador de la ruta, seguimos pasándolo como un enano mientras lo contamos. 

viernes, 6 de mayo de 2011

LIVE Camino de Santiago: La Rioja, viñas y... claustros

Seguimos. Tres días después del primer reporte, lo dejamos en Puente La Reina, el tiempo corre y el camino se consume. Dejamos la parte prepirenaica y la cuenca pamplonesa. En Valdizarbe se abre la senda hacia La Rioja, tierra cuyo nombre se genera del Río Oja. Entrados en la misma a través de Logroño, son días de viñedos, paisaje calmado y fauna avícola.

Cuarto día. 4 de mayo de 2011, Villamallor de Monjardín- Viana

Última jornada íntegramente desarrollada en Navarra. El día amanece apacible, más o menos 30 kilómetros por delante. Se cruza Torres del Río, con otra perla del camino, su iglesia del Santo Sepulcro, de mismo nombre que la de Estella y similar forma a Eunate. Otra sorpresa escondida en el caserío. Paso por Los Arcos y VIllatuerca donde sorprende la belleza de la Iglesia de la Asunción, donde hallaron unos frescos de cierto valor tras una reforma.
La llegada a Viana corresponde con la enjundia que transmite el lugar. En lo alto, coronando el cerro, con magníficas vistas sobre la vega, sobre Logroño a lo lejos. En su plaza de los fueros, alborozo. También en el albergue donde se llega el 38 de 50 plazas, por poco. La premura de asegurar cama priva de visitar la iglesia, de excelente factura barroca en su acceso. Lástima.

Quinto día. 5 de mayo de 2011, Viana- Logroño

Jornada light. Por la mañana tempranito se cubren los diez kilómetros que separan ambos emplazamientos dado que amistades esperan en la capital riojana. El acceso a la nueva región se hace por el viejo puente de piedra que traviesa el anchísimo Ebro. Acceso directo a la rúa por donde pululaban peregrinos desde nuestros ancestros. Paralela a la famosa calle Portales que da acceso a la Redonda, la catedral logroñesa, la vía jacobea por Logroño depara hitos. La fuente y su juego de la oca, tan y tan vinculado a la senda santiaguesa, enmarcados por ese “Matamoros” que corona la entrada a Santa María de Palacio. Y es que el famoso escorzo del patrón a lomos de su caballo tiene su origen la batalla de Clavijo adonde se llega por coche –un pequeño lujo-. Aquella famosa contienda aún resuena en esta España multicultural.

Sexto día. 6 de mayo de 2011, Logroño- Nájera

El día amanece cerca de Ventosa entre desperezados pájaros, fresquito y agradable. Momento de enmarcar. Camino de Nájera primer síntoma del camino, ello es primeras ampollas, se soportan pero conviene cuidado. Se cruza Navarrete, ciudad alfarera, y se hace parada en otro de los grandes momentos de la marcha, Santa María La Real, ese monasterio encajado en la efervescente montaña sonrojada. Su claustro abre el paraíso en piedra. Para muchos el mejor de la toda la senda. Han caído otros treinta kilómetros. Mañana espera Santo Domingo, el de la Calzada. 

martes, 3 de mayo de 2011

LIVE Camino de Santiago: Por qué dicen que el tramo navarro es el más bello???

Estos días ando con el espíritu divido. Al frenesí diario, al no vivir por el trábalo, los niños,... le añado a que mi compañero de maratones, Víctor, se halla en pleno Camino de Santiago. Su planteamiento, unos 780 kilómetros a 28 días, pasa por poco menos de 30 kilómetros diarios de suela y polvo, en dirección hacia el fin del mundo, con compañeros de diversa índole, nacionalidad, y supongo que condición. Cada dos o tres, o cuatro días, quien sabe, durante estas cuatro semanas de travesía por la senda de más reputado historial, daremos cuenta de sus aventuras y desventuras.

Primer día. 1 de mayo de 2011, Roncesvalles- Trinidad de Arre

Día señalado para trabajadores de medio mundo, quizá no en su mejor momento muchos de ellos, el elegido arrancar el camino. Bellísima Roncesvalles, por sus valles, verdes inmaculados, circundando la colegiata que en muchas ciudades pasaría por catedral. Lugar de leyendas, de Roldan, punto de arranque de la senda jacobea una vez travesada la línea pirenaica. Printeada por muchos, la guía Eroski, la 2.0 del camino, es enser común en muchas mochilas.
Camino abajo, una de las primera poblaciones, Burguete. Otra perla de arquitectura modulada entorno a la senda. Precioso caserío, alienado, acequias en el borde de la ruta y buen queso en los zaguanes. El camino marca el paso por Zubiri y su bello puente, hasta llegar a Trinidad de Arre, donde descarga un aguacero en medio del enlosado de su mercado medieval. A las puertas de VIllaba, se toma el primer descanso, en un albergue atascado de extranjeros. 40 kilómetros para el primer día.

Segundo día. 2 de mayo de 2011, Trinidad de Arre- Puente la Reina

Abrigo del alberge atrás. Cruzamos la cuenca de Pamplona, su umblar cae con el puente de la Magdalena, acceso directo a su ciudadela. Burgo nuevo, burgo viejo, campo a través por la ciudad vieja, antes de emprender el puerto del Perdón, en términos orográficos, la primera dificultad del día y una de las leyendas originales, que hablan del peregrino agotado que vendiendo su alma al diablo con tal de seguir, recibió redención. La cuesta abajo se hace camino de Eunate, cerrado, ya es mala suerte, los lunes. El rodeo lleva por Obanos para arribar a la primera gran meta jacobea, el pueblo hecho por y para el camino, Puente la Reina, un lugar lineal, a saber: iglesias del Crucifijo y Santiago y desembocadura en el puente que bautiza la villa. Un lujo, tras unos 30 kilómetros para el cuerpo.

Tercer día. 3 de mayo de 2011. Puente la Reina- Villamallor de Monjardin

Tristeza por dejar Puente la Reina, pero cabe mirar siemore hacia delante. Por la ruta se atraviesa la ciudad vieja de Cirauqui, con su portada de San Román, gemela a la de Santiago en Puente la Reina. Luego llega otro de los hitos, Estella. La ciudad de la cuenca navarra. La capital carlista, aunque antes fuero franco. A la entrada recibe la inacabada iglesia del Santo Sepulcro, cuya perfecta fachada sin embargo no habla sin embargo de su inconclusión. Luego el perderse por su puente viejo en pendiente imposible sobre el Arga, el palacio de los reyes de Navarra, San Miguel y San Pedro de la Rúa, emblema donde los haya. A la salida, en cuesta, Irache, saboreando los albores de una fuente que también da vino. Por el camino amistades centroeuropeas, son necesarias. Tras otros casi treinta kilómetros quedan más de tres semanas de travesía hacia Compostela. 

miércoles, 6 de abril de 2011

Camino de Santiago Highlights: El pantocrátor de Carrión, discreta perfección

Hay en el centro de Carrión de los Condes una de las maravillas más disimuladas del camino hacia campo de estrellas, Compostela. Es un pequeño frontón de una humilde iglesia románica cuya advocación se confiere al santo titular de la senda. Sí es la iglesia de Santiago, y en su frontispicio hallamos un pantocrátor cuyas formas, perfección técnica y belleza nos llevan a asegurar que estamos ante lo mejorcito, en cuanto a escultura se refiere, de este género en España. Es más, tal es su acabado, que nos remite a ejemplos donde el arte marca. Estamos referenciando los pórticos de la Gloria, como no, y sin duda el de San Vicente de Ávila, otra de las perlas injustamente obviadas.
Pero el pantocrátor de la no reconocida, papeles de por medio, capital de la Tierra de Campos, emerge por su singularidad. Es un refresco de esas técnicas tan griegas de los paños mojados cuyos los pliegues y contornos quedan perfectamente delimitados por el trazo grueso de esa técnica tan clásica, recuperada para contadas ocasiones en la Edad Media. Su majestad sentada, penetrante, hiriente, alimenta esos mitos basados en la cabalística sobre los que la iglesia se hizo dueña del alma de todos. La majestad sentada, inscrita en una mandorla, dibuja un punzón sobre nuestras conciencias. Sus ondulados cabellos describen un penetrante semblante cuyos ojos son el estilete. La vestimenta, el libro y el tetramorfos que lo inscribe completan la composición perfecta y arquetípica del románico jacobeo. Por debajo el dintel de ajedrezado jaqués entronca con las formas más usuales de la ruta. Todo para coronar una portada cuyas arquivoltas nos recuerdan las artes del Medievo, desde ceramistas a cocineros, pasaron por herreros, zapateros. Nunca en tan poco espacio se pudo decir tanto. Se pudo expresar tan fuerte. 

miércoles, 23 de marzo de 2011

Camino de Santiago- Highligths: San Tirso de Sahagún, el centro del camino

Para los que vivimos fuera del lugar en el que nacimos, el camino a la tierruca de cada uno, generalmente de ida y vuelva en agosto –las obligaciones laborales pesan-, incorpora, con el paso de los años, varios símbolos. En mi caso el camino de Barcelona a León tenía varios, aunque ninguno con la notoriedad de los campanarios mudéjares de Sahagún, aquellos que anunciaban que estábamos en terreno leonés, que llegábamos a casa. Desde el tren, en su fugaz paso, siempre llamaba mi atención aquellas quebradas estampas de color teja cuyo matiz con el limpio y azul cielo despertaba mi conciencia sobre la importancia de lo que aquí trascendió.
De Fromista y Carrión de los Condes, arranca el tramo más sencillo del camino. Los ocres de Tierra de Campos hacen polvorienta la senda. Polvorienta, plana y seca. El viento puede ser el peor compañero. En la lontananza una línea recta rota por los profusos depósitos de agua elevados más alguna arboleda hasta el acceso a Sahagún.
La primera gran atracción leonesa del camino es población se simples rasgos, adobe en sus paredes y calma chicha en sus gentes. En su entramado jacobeo se destacan varios templos, algunos reclaman atención por la dejadez que adolecen. Su fábrica en ladrillo les hizo acreedores de un cuidado que muchas veces no se les dio y que ha derivado en la amenaza de ruina.
No es el caso de la joya de Sahagún, San Tirso, la elegante y esbelta iglesia mudéjar que da carácter como ninguna a la población. Una limpieza de líneas emerge. Su fábrica es de época románica, combinando a la perfección trazas mudéjares, soñadas por los alarifes de la tierra cristina, con las proporciones humanas que describe su puro románico. Estamos posiblemente ante el monumento más importante del estilo más puramente español , el mudéjar, aunque no el único de esta época en Sahagún donde La Peregrina, San Lorenzo y otras compiten en cuota.
El campanario es su seña de identidad, prisma horadado en tres alturas por arcada de medio punto: repetitivo enjambre de columnas marmóreas haciéndose querer en el aparejo de ladrillo. Aquí costaba mucho encontrar una cantera en condiciones si bien en sus inicios debiera haberla, aunque quizá lejana, pues la base de su ábside, en recia piedra, así lo delata. Desde aquí queda la mitad del camino, sencillo y ventoso en un primer momento. Duro a partir de Astorga, y penoso en el diente de sierra gallego. 

lunes, 14 de marzo de 2011

Camino de Santiago- Hihglighs: La Iglesia de Santiago de Villafranca del Bierzo, el perdón por anticipado

Una joya en forma de acceso: la Puerta del perdón, al pie de la ruta hacia Santiago

Tierras bercianas, más bien dicho, olla berciana. Saliendo de Ponferrada, lo escarpado del verde paraje da lugar alineados viñedos como no veíamos desde el tramo riojano. Por el camino la bella, rica y engalanada Cacabelos, una población DO. Al fondo el macizo que separa Castilla de Galicia cual telón. El camino se hace cuesta arriba. No lo adivinamos, ahí, en la primera línea del horizonte, donde se pierde el sendero polvoriento amanecerá Villafranca del Bierzo, la bella de entre las bellas, desde luego la más hermosa de las villas leonesas.
Pero Villafranca tiene su vigía románico, quebrando la silueta de su fortaleza ilustrada. Es la iglesia de Santiago, quizá más desnuda de las obras románicas. En su esencia quiere serlo así. En la entrada de la villa de los francos en el corazón de Bierzo, muchos alcanzaban el perdón por anticipado. Los enfermos, los maltratados por la travesía, los muy viejos, lo exhaustos que no podrían travesar el pórtico de la Gloria santiagués, recibirían aquí el perdón que no podrían acoger en la meta jacobea, por estar aún muy lejos. En Villafranca se consumen unos dos tercios de camino, pero lo que restaba no era especialmente sencillo, la ascensión hacia Piedrafita era dura, y muchos no se veían con ánimo de afrontarla.
La de Santiago es otra de las piezas maestras del románico hacia el este. Desnuda, sencilla, ausente de parabienes. Es la esencia misma del estilo que la concibió. Su puerta norte es el elemento más característico, una sucesión de arquivoltas que dan forma a la puerta, no podría ser de otra manera, del perdón. El que por aquí entrara podría recibir el indulto jubilar de valor santiagués. A los pies mismo del camino nos hallamos ante uno de los accesos más resplandecientes de la ruta. La armadura románica esconde un tamizado interior, donde un Cristo de tres clavos nos espera. A partir de aquí, la pequeña Compostela, la ciudad de techumbrada en pizarra. La que nos obsequiará con aroma jaboeo pleno. Todo está aquí. Gótico, neoclásico y un barroco que justificará esa comparación con la meta del camino. 

martes, 15 de febrero de 2011

Camino de Santiago- Highlights: Las ruinas por excelencia, el Convento de San Antón

Fértil dehesa burgalesa. Llanura infinita donde una línea recta de fino perfil rompe el horizonte entre ocre y azul, en tierra y cielo, señalando la lejanía de la meta compostelana, siguiendo siempre ese campo estrellado que es Compostela. Rara es la colina que interrumpe fluir de la mirada. La de Castrojeriz es la más característica. Hermoso poblacho al abrigo de una montaña coronada por las ruinas de un castillo. Ya hablaremos de él.
A su entrada se situaron los Antonianos, una de las muchas órdenes que hilvanaron el camino hacia el este. Su fábrica es una ruina, sugerente, destechada. El paraíso romántico por antonomasia. Hoy vemos las singladuras imperfectas de unos cuantos sillares que dan forma al que fue un magnífico complejo hospitalario, como muestra la recreación, de esbelta factura gótica. Un edificio de grandes dimensiones, cuasi una catedral, en medio del páramo, al abrigo de la cercana Catrojeriz. Sus rosetones con Tau templaria evocan y al tiempo hablan de la elaboración, del trabajo de orfebrería, que envolvió las zonas nombres del edificio. Paradigma de su importancia.
Si el camino es línea de leyendas, San Antón alimenta unas cuantas, como estómagos lleno en la mísera edad media. Sus enseñas templarias dan solidez al mito, sus historias de hospital lo culminan. Imaginería jacobea en su máximo esplendor. Travesar por su arco, sobre el camino que marca la flecha amarilla, sumerge en los tiempos en aquí venían muchos en busca de una caridad cuyo camino era laberíntico entonces... y ahora. 
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Madre lo que generan cada año los Goya. Un seguimiento inversamente proporcional a la taquilla del cine español. 
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sábado, 12 de febrero de 2011

Camino de Santiago- Highlights: Esa saeta mozárabe llamada Santo Tomás de las Ollas

Abordemos de entrada que hablamos de arcos califales. Siluetas de herradura, como salidas de manos árabes. Fueron alarifes en esencia, aunque cristianos confesos, quienes trazando líneas, proporciones, muros y muretes dieron vida hace mil años a este hermoso templo. No estamos en los dominios del califato cordobés. Paseamos por Santo Tomás de las Ollas, pequeña población en el enjambre industrial que da acceso a Ponferrada, en el corazón del Bierzo leonés.
Aunque el camino francés hacia Santiago incluye varias obras mozárabes en su inventario, quizá la estrictamente legítima de aparecer ese listado de maravillas sea la iglesia de la población berciana. Las vecinas de Peñalba de Santiago al sur y la anterior de San Miguel de Escalada, en los confines de la tierra de campos leonesa, a la altura de Mansilla de las Mulas, aparecen en muchos itinerarios y guías en ruta hacia la meta compostelana. Sin embargo, son visitas de las llamadas colaterales, su ubicación no ocupa la centralidad del camino.
Sí que lo hace Santo Tomás de las Ollas, un amuleto de mampostería cuyo envoltorio cúbico engaña sobre lo que dentro se halla. Sus autores fueron mozárabes, otra de las raras mezclas en esa España dominada por los musulmanes al sur bajo en empuje cristiano venido del norte. Una miscelánea cultural que le ha dotado de tantas corrientes ajenas a las imperantes –románico, gótico,...- , como originales formas coronan sus joyas. En España quedaron para siempre los mudéjares, los estilos de Cisneros, plateresco y otros tantos que sólo aquí se pueden apreciar. Lo mismo ocurre con el mozárabe. El de este pueblo berciano es un ejemplo plausible. Desornamentada en su exterior, bella por dentro, cumple esos cánones tan arabescos de guardar la belleza para consumo doméstico. Estética de ámbito privado, como en Córdoba, como en Granada,...
El interior queda dividido en dos partes ante la excelente factura del arco triunfal en forma de herradura que abre paso a un hermosísimo ábside, cuyo remate bajo se hace por una arquería ciega, también de herradura. Arriba un hermoso techo de cuarto de naranja, forma esférica, la circular, la que todo incluye, la que amenaza con acariciar la perfección. 

martes, 8 de febrero de 2011

De plazas y puntos en común

Ayer en Hora 25 dedicaron un hermoso espacio a las plazas más significativas del mundo a la hora de acoger grandes manifestaciones. Hablaban de Tiananmen, el Zócalo y de la impronunciable de El Cairo, donde los egipcios han demostrado cuán fuerte es el sentimiento árabe versus los sátrapas consentidos de occidente.
La hora que duró la charla fue sencillamente deliciosa, de esas que te reconcilian con el medio radiofónico, aunque todos sabemos de sus servidumbres, más cuando la emisora en cuestión, como otras tantas, cumplen las razones que mueven sus grupos. Sin embargo a mí me vino a la mente, mis mejores plazas, aquellas que me sugirieron algo más que el espacio físico. Desconocedor en muchas ocasiones de lo que allí ocurrió realmente pero tocado por su belleza.
Plazas importantes he disfrutado unas cuantas. Las suntuosas Grand Place de Bruselas o la Vendôme parisina. Las arquetípicas de Salamanca, Madrid o una poco conocida, pero también ejemplar, las Tendillas cordobesa. Las coloniales de Cuzco, en su caso de armas, Lima o Arequipa, todas en el Perú. La inacabada, por ser uno de sus lados el propio Tajo, del Comercio lisboeta, sin obviar la vecina del Rossio, allí donde las escopetas calzaron claveles. Las he visto propias del imaginario infantil, la vieja de Praga por ejemplo, o la monumental de los Habsburgo de Viena, apabullante barroco. Irregulares en planta como Trafalgar en Londres y forma como Picadilly Circus. Exactos polígonos: Oxford Circus. En Barcelona está la de Catalunya,  indefinible, inabarcable, como la de la Concordia parisina. Perspectivas horizontales, horror al vacío. No sabes verle el límite. Quizá la mejor, la de la Signoria florentina, ese Palacio Viejo en medio, el Perseo con la cabeza de la medusa, la logia, las imitaciones del David, los Ufficci. El culmen de Florencia. Luego estás las santiaguesas, que es como tocar el cielo a través de la piedra "poreada" por el musgo. Cuatro, en otras tantas caras de la catedral, la meta del camino se concibe a través del Obradoiro, pero no deja de ser plena si no se cruza las Platerias, Quintana y Azabachería. Cuatro facturas, cuatro espacios, cuatro sueños. Las plazas, desde los inmemoriales tiempos griegos, son el centro de la vida de las ciudades, y deben seguir siéndolo, en ellas el contacto físico que nuestros quehaceres nos obligan a omitir surge. Las plazas son la dimensión humana de la postmodernidad. Temple ala agresividad que nos corre por las venas. A ellas vamos. A ellas debemos ir. Que no queden cual escenario de souvenir turístico es la clave para su perpetuidad.

En la foto la plaza mayor de Salamanca, quizá la más famosa de España. Desde luego cuando llueve fotografiarla es una gozada

lunes, 7 de febrero de 2011

Camino de Santiago-Highlights: Un faro llamado Santa María de Eunate

Lo siento, Navarra sigue centrando mi paseo santiagués, priorizado al azar, y dando tumbos en de aquí para allá sobre la ruta jacobea, en su versión llamada camino francés.
Cuando la vista ya no alcanza Pamplona, y el alto del Perdón, allí donde un peregrino fue redimido de vender su alma al diablo, queda a nuestra espalda nos adentramos en Valdizarbe, la cuenca agrícola paralela a la pamplonesa. Un prodigio de colores, ocres estivales, marrones otoñales, bellos verdes primaverales.
Al final de descenso del Perdón cuando el camino ya no soporta cantos rodados y pedrerías cuales puños, se sostiene un hermoso templo, Santa María de Eunate. Un sueño hecho realidad. Un sueño perenne de nada menos que ochocientos años. Ante nuestros ojos una iglesia octogonal. Raro pero cierto, con algunas gemelas en España, como la Vera Cruz segoviana, pero con una originalidad en forma, fondo e incluso entorno y enclave que nos despierta una enorme curiosidad. ¿Quién narices la puso en medio de la nada? ¿qué objetivo perseguía?. De posible origen templario, a pocos kilómetros de otro enclave jacobeo por excelencia como Puente La Reina, de donde no tardaré en escribir, perdida en la cuenca del valle, sola, asilada, cual mojón del camino, Santa María de Eunate es a mi gusto una de las iglesias más bellas de España.
Una arquería de medio punto nos recibe. Es un juego envolvente cuyo cogollo es la propia iglesia. Aquí el claustro tiene por eje la propia iglesia. Dicen conveniente rodearlo un par de veces, por tema esotérico y demás. Circundarlo nos da la perspectiva de una iglesia inimitable. El interior guarda muchos guiños de su románico predomintante. Precioso el altar con cúpula nervada, recordando que los atributos árabes no están reñidos con la estética jacobea. Al contrario le sientan fenomenales. El único problema de Eunate es que al hallarse en la parte inicial del camino hacia el este deja el listón alto. No veremos nada igual nunca más.
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Invasión de reportajes, películas y documentales sobre la II GM. Dresde, Garbo, la Batalla de las Ardenas, ... uno acaba por no dar abasto 

miércoles, 2 de febrero de 2011

Camino de Santiago- Highlithgs: San Pedro de la Rúa, el vigía de Estella

Para quienes conozcan el camino en toda su longitud sabrán que el tramo navarro, no por ser el más madrugador, esconde un buen número de encantos. Desde la hechizada estampa de Roncesvalles, allí donde los contrafuertes pirenaicos pierden altura, hasta la entrada de Logroño atravesando el Ebro, Navarra ofrece la transición de la montaña hacia el altiplano castellano con efectista sensación.
Estella es ciudad histórica. Desde la implantación del sistema de los burgos que repoblaron la España cristiana hasta las guerras carlistas. Incluso su nombre vascuence, Lizarra, bautizó geográficamente uno de los pactos más mentados en la España moderna. Para cuando las revueltas carlistas estallaron en el siglo XIX ya yacía en lo alto de las muchas colinas que salpican el feudo, San Pedro de la Rúa, una suerte de iglesia gótica, cuya singularidad no deja indiferente al pedestre. Allá arriba. Coronando la mole. Jugando a un equilibrio sólo posible con la adaptación del dibujo de su planta a lo irregular del terreno. Pasear por su nave sur nos hace ser conscientes de la dificultad de trabar tal templo en un espacio tan reducido y peligroso. Accedemos a ella por una bella escalinata a los lomos de la pétrea aguja montañosa. El esfuerzo muere a pies de una polilobulada portada, tan profusas por el lugar, nada menos que como Santiago de Puente la Reina y Cirauqui.
Su interior evocará esa casi mítica figura del expoliador Erik, el Belga, ese hombre que trajinó fortuna a base de desfalcos en el patrimonio nacional, principalmente alrededor de la senda santiaguesa. Su campanario roto habla de la época de los Reyes Católicos y su campaña reductora de campanarios y torres. Cuando demolieron la torre ésta fue a caer sobre uno de los más bellos claustros románicos, con guiño silense de columnas entrelazadas. Se llevó por delante dos crujías. Al verlas el intelecto debe hacer el resto, imaginar el claustro entero es labor nuestra.
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Merkel en España, o lo que viene a ser lo mismo, nuestra presidenta de facto pasando revista junto a su subalterno ZP.
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Túnez abrió fuego. Ahora Egipto, también Jordania. ¿Será el final de una época de elites consentidas por Occidente haciendo del territorio su chamizo? Lo dudo. De lo que no cabe duda es que en materia turística España no puede estar buscando aire en las desgracias ajenas. 

lunes, 31 de enero de 2011

Camino de Santiago- Highligths: San Martín de Frómista, la iglesia que todos quisiéramos tener en casa

La acequiada Frómista. Reducto urbano en la inmensidad ocre de la Tierra de Campos Palentina. Terreno de nadie. Transición hacia la septentrional montaña, altiplano castellano. Confines de cereal, palomares. Encefalograma plano por paisaje. Zona travesada por el Canal de Castilla, flecha de la ilustración sobre la ruta Jacobea. Frómista esconde una de las joyas del Camino, Sant Martín. Un llavero de iglesia, que nos llevaríamos a casa como cualquiera de los manjares de la zona para uso y disfrute exclusivo de nuestros sentidos. Deleite para el buen gusto.
San Martín de Frómista cumple todos aquellos cánones que hacen del románico mi estilo predilecto. Esbeltez, elegancia de lo austero, sencillez en la forma aunque no en fondo. Aparejo perfecto, quizá excesivamente retocada, si bien luce preciosa. Es el reflejo de una época de recogimiento, de introspección. Cargada de detalles, de simbolismo. Un libro en piedra desnudado de todo aparejo posterior, bien fuera barroco, bien neoclásico, para evidenciar cuán bonito pudo ser este estilo en su época de esplendor.
Sus impostas guardan los mejores ajedrezados de la ruta hacia Santiago. Sus canecillos despiertan nuestra intelecto. Imaginario fantástico como pocos. Monstruitos boquiabiertos, burlescos, desafiantes, pero a quién, ¿al peregrino,  al lugareño, a los malos espíritus?. Incógnitas pétreas camino del milenio de vida. A los pies dos torrecillas circulares, al modo alemán dicen los manuales. Estéticamente preciosas. Como remate, el más original de cuantos encontramos en el románico.
Atravesar el umbral de su puerta sur es adentrarse en el mundo miniado de la Edad Media. Proporciones perfectas, escala humana, espacio diáfano entrelazado con bella columnata de inmejorables capiteles. Merece la pena ver uno a uno. Historia medieval, libros hacia la muchedumbre analfabeta. Esas fueron las gacetillas de un tiempo de miseria y oscuridad. Eso es lo más reconocible que la madre Iglesia podía hacer entender a sus fieles. Hacer entender con imágenes, sin letra de por medio, ¿hablamos de Edad Media o siglo XXI?.
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Túnez, Egipto, ... cual serpentín. Estamos ante un cambio cierto o maquillaje y artificio??? La historia nos dice que lo segundo se ha impuesto a lo primero.
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Este blog surge del de Joan Seguidor. Mezclar es malo se dice. Allí ciclismo, aquí paranoias más mundanas.